En la cumbre de una de las colinas que rodean a Floridablanca, el Padre Félix Joaquín Rodríguez, con la ayuda de los vecinos y mientras era párroco de Santa Ana, fue edificando un templo en honor del Niño Jesús. Monseñor Víctor Manuel López Forero, movido por las reiteradas peticiones de los vecinos, erigió allí la parroquia el 20 de abril del año 2000, y la confió a los cuidados pastorales de quien había sido el gestor de las construcciones y el animador de aquella comunidad, el Padre Félix Joaquín Rodríguez Rodríguez. Hoy su párroco es el Padre Gabriel Vargas.