Al viejo lago de Floridablanca llegó la urbanización y el 12 de diciembre de 1974 Monseñor Héctor Rueda Hernández erigió la parroquia y escogió como párroco al Padre Hernando Pinilla Rey, que con dinamismo y simpatía inició la tarea de construir el templo y la casa cural. Posteriormente fue entregada la parroquia a los Padres Mercedarios que han dejado el sello mariano en la comunidad. En la actualidad se desempeña como Párroco Fray Guido Valdivieso Bohada.