La llegada de los Padres Eudistas a la ciudad ofreció la ocasión para erigir una parroquia en el barrio Los Pinos. Monseñor Héctor Rueda Hernández el 3 de diciembre de 1980 firmó el decreto de erección y nombró como párroco al Padre Samuel González Antolinez, quien con verdadero entusiasmo y muy buen asesoramiento emprendió la tarea de construir el templo y la casa cural. La comunidad está encomendada hoy día al Señor Presbítero Jorge Alí García Carrillo.