Desde 1937 los Padres Franciscanos venían trabajando en la ciudad, construyeron un colegio y edificaron un templo de estilo gótico que fue la sede de su parroquia erigida, por Monseñor Héctor Rueda Hernández, el 15 de noviembre de 1968. Su primer párroco fue Fray Aureliano Rueda y hoy es regida por Fray Luis Alberto Toro Valencia.