Desde los inicios de la Diócesis de Bucaramanga, una familia había donado un terreno y edificado una capilla en la Mesa de los Santos. El 8 de septiembre de 1996, Monseñor Darío Castrillón Hoyos con gran visión de futuro erigió la parroquia y le confió la dirección al Padre Marco Tulio Parra. Posteriormente el Padre Alejo Mantilla, con su don de gentes, el entusiasmo propio de la juventud y la entrega de un verdadero apóstol edificó un artístico y bello templo, lo mismo que una acogedora casa rectoral. Su habitual feligresía se acrecienta y multiplica los sábados y domingos con muchos habitantes de Bucaramanga y Floridablanca que tienen allí sus fincas de recreo y se sienten cautivados por el carismático sacerdote. Es hoy su guía espiritual el Señor Pbro. Leivi Leonardo Gutiérrez Motta.