El 17 de enero de 1970, Monseñor Héctor Rueda Hernández atendiendo las súplicas de los residentes en la Urbanización Diamante II, creó la parroquia y la confió a los Padres Salvatorianos. El primer párroco fue el Padre Bernardo Ospina, un antioqueño entusiasta y simpático que con gran tesón se dedicó a formar la comunidad e inició la difícil construcción del templo parroquial. Posteriormente vinieron otros religiosos, pero el Padre Bernardo ha persistido en su amor con esta parroquia y ha repetido el oficio de párroco. Actualmente se encuentra al frente del Pbro. Segio Augusto López Sánchez.